viernes, 10 de septiembre de 2010

La verdad según Toranzo

Los críticos más puntuales del gobierno anterior, ahora
son unos simples y ocasionales bufones de la corte



Pulso y San Luis Hoy han
perdido asquerosamente todo el
pudor al trabajar como meros
sicarios del periodismo al servicio
del estado, con una línea editorial
totalmente parcial a las acciones del
gobernador se convirtieron en el
periódico oficial de la casa



Por treinta monedas y la promesa de una candidatura al Senado de la  República,
Pablo Valladares vendió el poco prestigio editorial de la empresa

Gandhi
Escribo estas líneas mientras un profundo sentimiento de rabia e impotencia corre por mis venas. El motivo casi nada. La detención arbitraria de los manifestantes del Sindicato Independiente de Trabajadores y Trabajadoras del Gobierno del Estado por parte de policías estatales que atinadamente dirige Enrique Galindo Ceballos.

Jamás esperé ver semejante acto de cobardía y cinismo como el perpetrado por el gobierno de Fernando Toranzo Fernández, en manos de su Secretario de Gobierno, José Guadalupe Durón Santillán todo se convierte de inmediato en un abuso de autoridad.

¿Qué pretende Fernando Toranzo con semejantes atentados a la libertad de expresión?

¿Infundir temor? ¿Espera respeto?

No lo consigue ni lo conseguirá de esa forma.

No es sinónimo de un buen gobierno recurrir a la fuerza por encima de privilegiar la política; por el contrario es un signo evidente de incapacidad de él y de su gabinete el tratar de resolver los asuntos del estado abusando cobardemente de la ventaja que le proporciona ser el máximo jefe político de la entidad.

Ni siquiera es de hombres enviar a sus esbirros a maltratar públicamente y a plena luz del día a las pacíficas manifestantes que exigen se respete su derecho al trabajo y a manifestarse como lo ampara la Constitución General de la República de los Estados Unidos Mexicanos.

Es de hombres bien nacidos no tocar a una mujer ni con el pétalo de una rosa. Lo demás es de payasos.

He llegado a una conclusión sin mucho razonar: Toranzo está enfermo, y no precisamente de cáncer como maliciosamente han corrido el rumor varios de los funcionarios que conspiran a sus espaldas esperando la hora de verse librados del podrido apellido. Está enfermo de lo mismo que Carlos Salinas de Gortari. Está enfermo de poder.

Sin embargo hay dos pequeñas diferencias entre el médico y el ex presidente de México que hizo de la política ficción todo un cliché.

La primera es que Carlos Salinas disfruta el poder y Fernando Toranzo lo sufre.

La segunda y la más importante es que Toranzo nunca tuvo poder. Es la primera vez que disfruta la satisfacción de hacer las cosas a su más entera voluntad. Jamás como ahora probó el sabor de la libertad.

Es la primera vez que no tiene la pata en el pescuezo de algún autoritario jefe que lo mantenga despierto y lo humille para poder sentir la presión de entregar resultados. Necesita una especie de dominatrix política; tal vez por eso recurrió a los consejos de su esposa y de su hermano Martín Toranzo. Su hermano. El bravucón de la familia. El tipo rudo que de alguna forma representa lo que Fernando hubiera querido ser desde la infancia.

¿Quién sostiene al pequeño, pero rinconero Secretario de Gobierno José Guadalupe Durón Santillán?

Algunos dicen que precisamente el hermano incomodo del gobernador lo propuso. Según sus propias palabras: “Durón es capaz de cualquier cosa, de esos ya no hay”.

En realidad quien mantiene firme al prepotente y déspota Durón Santillán, es el mismo Fernando Toranzo. El cínico comportamiento del abogado representa la verdadera naturaleza del jefe del ejecutivo. Lo utiliza como una especie de avatar para realizar las atrocidades que por cobardía no es capaz de realizar personalmente.

Seguramente Toranzo observó la violenta detención de las líderes del movimiento sindicalista desde la ventana de su despacho donde me imagino se la pasa jugando nintendo con Leonel Zorrato, su efebo favorito.

Seguramente se le dibujó una sonrisa maquiavélica y disfrutó el momento de satisfacción que sólo un enfermo puede disfrutar. Los agentes de policía se ensañaron con las indefensas mujeres al tiempo que el coordinador jurídico del gobernador aplaudía enjundiosamente.

Nuestro gobernador resultó muy valiente para andarse enfrentado con mujeres; ojala resulte igual de audaz el día que se enfrente con un hombre.

Ese mismo día se fugaron del penal de La Pila cinco reos de alta peligrosidad, en las narices de un gobernador que se la vive entre tratamientos de radiación y descansos obligatorios.

Para eso si no hubo comentarios. Para eso si nadie se hizo el valiente. El Secretario de Gobierno responsable del área debería estar renunciando o por lo menos cortando algunas cabezas por la ineptitud de los funcionarios responsables de los controles de seguridad en el sistema penitenciario.

¿Dónde está el pusilánime y mentecato orador que elocuente y rapaz denunciaba que los potosinos éramos presa del crimen organizado y los gobiernos unos comparsas al permitirlo y no poder garantizar la seguridad de los potosinos?

Ese jicotillo que anda en pos de doña blanca se llama Leonel Zorrato y se encuentra pegado a la ubre mamando y dando de topes con singular alegría de la mano del sagaz periodista Juan José Rodríguez Medina alias “el tigre” –para los cuates– en la segunda planta de una extensión del palacio de gobierno que se ubica en plena plaza de armas.

Hasta allá los envió la secretaria ejecutiva del Secretario de Gobierno, Durón Santillán para que no estuvieran intrigando y deteniendo la marcha del estado con sus chismes.

Lilianita Romero Hartogozala ha estado acumulando poder en días recientes y no alcanza a medir que ya despertó la envidia de algunos cuantos y la sospecha de otras.

Habrá que estar atentos para ver quién puede más, si el toloache o la razón.

No quiero dejar pasar la denigrante actuación de los medios de comunicación locales. Sin lugar a duda esta es la peor época en la historia del periodismo potosino. La cerrazón de algunos y la sumisión de otros es la triste y cruel realidad.

Sobre todo los medios impresos y concretamente los que pertenecen a la familia Valladares. Pulso y San Luis Hoy han perdido asquerosamente todo el pudor al trabajar como meros sicarios del periodismo al servicio del estado, con una línea editorial totalmente parcial a las acciones del gobernador se convirtieron en el periódico oficial de la casa.

Por treinta monedas y la promesa de una candidatura al Senado de la República, Pablo Valladares vendió el poco prestigio editorial de la empresa. Los críticos más puntuales del gobierno anterior, ahora son unos simples y ocasionales bufones de la corte.

Para ser más precisos basta con señalar que posiciones importantes del gabinete son propiedad de la familia Valladares. El director de Comunicación Social, Juan Antonio Hernández, alias “el perro come uñas”; el Coordinador de asesores Juan José Rodríguez Medina, alias “el tigre”, fueron hasta hace poco empleados al servicio del clan Valladares, además de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional en manos de Fernando Chávez Méndez, esposo y consorte de Martha Rangel, importante integrante del consejo editorial del periódico Pulso y San Luis Hoy.

Este último con mayor sagacidad ha logrado entrar en el circulo cercano del médico y ha -por lo mismo- tomado la medida exacta al médico, al grado que ya preocupa a la familia del gobernador. Es común que organice tertulias en honor del mandatario, por lo general en espacios privados y lejanos de la ciudad capital donde se da la tarea de consentir al poco agraciado médico con todo tipo de vicios.

No es nada extraño en el titular de la SEDESORE. Lo mismo hacía con el ex gobernador Fernando Silva Nieto. Fernando Chávez era famoso por andar arrastrando un aparato de karaoke para amenizar sus encuentros privados y bacanales.

Sabedor de la afición a la bohemia del ex mandatario, supo hacerse el útil como anfitrión hasta que llegó a la Secretaría Particular del ejecutivo.

Sin duda, si conoces los vicios de un hombre, vivirás en él.

Sin duda, algo en común tienen Fernando Chávez y Liliana Romero: conocen a sus hombres.

Regresando a los recientes acontecimientos de la plaza de armas, es menester dejar muy en claro que los excesos por parte de la Policía Estatal no corresponden al discurso de la actual administración. La hipocresía de sus acciones solo reflejan la pobreza de su espíritu y la doble moral en que viven.

Algo comienza oler a podrido en este gobierno y no son las enmohecidas promesas de campaña. Tampoco los turbios negocios en que se anda inmiscuyendo Carlos Leyva, concuño del gobernador y al parecer afortunado mediador para licitaciones y concursos.

Más bien el hedor que se percibe a distancia es el miedo.

El doctor tiene miedo hasta de su sombra. Sus esbirros tienen miedo de ser los destinatarios de algún exabrupto del bipolar servidor público. El Procurador tiene miedo del crimen organizado porque hasta donde él recuerda tenía una vida tranquila y sin preocupaciones. El Secretario de Gobierno teme perder al amor de su vida. El Coordinador de Asesores sufre con la posibilidad de perder la oportunidad del interinato una vez más teniendo lo necesario para la mejor intriga de su vida. Los hijos del doctor Nava temen que alguien con un poco de dignidad les diga la verdad y les recuerde su origen y les manifieste la incongruencia en que viven. En fin, las esposas temen perder a sus maridos. Los maridos a sus amantes. Las amantes a sus amasios y al final todos viven en constante angustia y así, señoras y señores, nada puede salir bien.

Mientras escribo estas líneas un comando de ocho vehículos de lujo con un pequeño ejército dispuesto a todo, asesino a mansalva a dos policías estatales que circulaban por las calles de Ciudad Valles. Ingresaron a las oficinas de la Policía Municipal y dispararon contra los ahí presentes. Fallecieron tres elementos municipales y un civil, además de un número indeterminado de heridos. Los responsables no huyeron, simplemente se retiraron del lugar.

¿Fue un mensaje? ¿Para quién? ¿Fue por algo que hicieron o por algo que dejaron de hacer? ¿Fue por gusto? ¿Fue un paseo en el parque?

Tal vez ya nos alcanzó el destino. Tarde o temprano tenía que suceder.

Me despido con una del bicentenario. Hubieron de pasar 200 años y debieron morir millones de mestizos, mulatos, zambos, indios y saltapatras para que tuviéramos libertad y un imbécil como Juan Carlos Machinena Morales se le ocurriera cambiar el nombre de las calles para festejar el aniversario de nuestra patria.

Espero que no esté cobrando salario o emolumento alguno el susodicho Presidente del Comité para los Festejos del Bicentenario, porque de ser así sería un desperdicio de saliva, dinero y tiempo.

Para hacer el ridículo debería de hacerlo gratuitamente y solidarizarse con las épocas de austeridad que vivimos.

Entre otras cosas aspira a que el cabildo municipal cambie el nombre de la Avenida Carranza por el de “Avenida del Bicentenario”. Afirma que ya realizó un sondeo entre los habitantes del lugar y que las opiniones están divididas. Eso sí lo creo, para eso sirve alguien como Machinena, para dividir.

Sin embargo dudo mucho que haya hecho una encuesta para consultar sobre la conveniencia de tan trascendente propuesta, porque el Comité que el arquitecto preside rara vez se reúne y resulta muy poco transparente su actuar.

Yo les voy a regalar dos propuestas al citado Comité para que ya no se quiebren la cabeza: una fiesta y un desfile y dejen de hacer el ridículo. Total, el año siguiente de igual forma nadie se va acordar de ustedes.

Al arquitecto Machinena le sugiero que desista de su propuesta de cambiar el nombre de las calles antes de que termine cambiando el suyo o corre el riesgo de ser linchado por una turba enardecida en alguna plaza pública con antorchas y toda la cosa. Ese sí sería un verdadero festejo del Bicentenario y una clara muestra de lo que somos.

Como cada que puede salir este humilde ejemplar de la prensa marginal, me despido no sin antes prometer que volveremos en el siguiente número para seguir atestiguando la historia.

Me despido del gobernador rogando a dios que sea la última vez que deba reprenderlo en público y le dirijo unas breves, pero no por ello menos sentidas palabras que provienen desde mi hígado y con todo respeto expongo.

Por la autoridad de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, de la inmaculada Virgen María y Patrona del Salvador y de todas las vírgenes celestiales, ángeles, arcángeles, tronos, dominios, profetas y evangelistas, de los santos inocentes que en la presencia del cordero son hallados dignos de cantar el nuevo coro de los benditos mártires y de los santos confesores, de todas las santas vírgenes y de todos los santos juntos con el bendito elegido de Dios: ¡Sea condenado Fernando Toranzo Fernández, Gobernador constitucional del estado de San Luis Potosí y todos aquellos que al igual que él encuentren disfrute en la desgracia ajena y maldigan la suerte del prójimo¡ Le condenamos y anatemizamos desde las puertas del Santo Dios Todopoderoso, le separamos para que sea atormentado, despojado y entregado a Satán y a Abirón, y con todos aquellos que dicen al Señor, apártate de nosotros, no deseando tus caminos; como el fuego se apaga con el agua, así se apague la luz para siempre, a menos que se arrepienta y haga penitencia. Amén.



P.D. por cierto con todo respeto y mucho cariño.

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